Martirio de San Esteban, pintado por Juan de Juanes.
Oleo sobre tela 160 x 123 cms (1555-1562)
Museo del Prado.
Después de su pasión Jesús se presentó a sus apóstoles con pruebas de que estaba vivo: se apareció durante cuarenta días y les habló de las cosas del reino de Dios. Les dijo a los apóstoles que no salieran de Jerusalén que esperaran la promesa del Padre: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros para que seáis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta los confines de la Tierra».