Peñico: Vista aérea del Edificio Público Mayor
Jesús Rico Velasco
I
Peñico: La ciudad de la integración social muestra los resultados del trabajo realizado por la Dra. Ruth Shady Solís (1) y un grupo de investigadores en el área arqueológica vinculada a la cultura Caral, ubicado en el valle del río Supe en la provincia de Huaura (Lima). La historia social recuperada cuenta con libre acceso para el público en formato PDF para su conocimiento, transmisión y divulgación en una excelente publicación del Ministerio de Cultura, Perú 2005 titulada:
Peñico
Ciudad de la integración social
En el Valle de Supe durante el
Formativo Temprano
(1800-1500 a.C.)
La nueva comunidad de Peñico es una extensión cultural de la sociedad extensa de Caral. Emerge en el periodo Formativo Temprano (1800-1500 a.C.) como resultado de la pérdida de liderazgo de los grupos religiosos, políticos y administrativos de la sociedad sagrada de Caral considerada como la civilización más antigua de América (5000-1800 a.C.). Peñico como derivación cultural en el tiempo muestra formas urbanas con una estructura social definida. Opera como un nodo comercial interregional, con actividades ceremoniales colectivas, y ritos sagrados que ocurren en unas arquitecturas monumentales en el periodo precerámico y sin escritura.
La evidencia de las investigaciones tiende a demostrar la presencia de posibles variaciones climáticas, aluviones, y terremotos, con grandes impactos en la producción agrícola con sequías de larga duración que afectaron la disponibilidad de alimentos en la población. La trasformación se evidencio en la movilidad geográfica selectiva hacia lugares más protegidos en el valle del río Supe. Un cambio poblacional se fue dando con iniciativas constructivas que los arqueólogos y antropólogos denominaron Peñico por la proximidad con las formaciones rocosas que lo circundan y lo protegen en una altura de 600 metros sobre el nivel del mar.Las edificaciones encontradas en el sitio muestran una línea de arquitectura monumental similar a las construcciones piramidales de la ciudad de Caral, con innovaciones en las plazas circulares y espacios cuadrangulares, escaleras y plataformas que permiten la movilidad ascendente en forma restringida hacia la parte más alta de la pirámide. La actividad constructiva como elemento de integración social ocurre con una dinámica sorprendente en el tiempo de las primeras generaciones que habitaban Peñico en el periodo de los primeros 300 años. Surge un liderazgo con cambios significativos en la cúpula de manejo social, político, religioso y administrativo. Se cree que su ubicación como un punto de red de intercambio entre diversos grupos y culturas haya tenido importancia la extracción de la “hematita”. El mineral proviene del óxido de hierro que se usó para la elaboración de un pigmento rojo utilizado en la coloración de la piel y elaboración de productos en el intercambio comercial.
Peñico pertenece a un periodo con manifestación de formas de urbanismo complejo de una sociedad agrícola carente de escritura y cerámica pero en un hábitat con las características de ciudad pacífica. Una sociedad relativamente pequeña (posiblemente con menos de 5000 habitantes) pero con indicaciones de la presencia de estratos sociales en función de roles específicos asociados con actividades religiosas, administrativas, sociales y de distribución del trabajo especialmente orientado a la producción de alimentos.
En la integración social juega un papel importante la idea de concentración urbana en espacios propios para la vida con una distribución de viviendas de acuerdo con los estratos sociales próximos a los edificios públicos. El crecimiento de Peñico fue el resultado de los movimientos migratorios procedentes de la decadente ciudad de Caral y pobladores de otros conglomerados y posibles migrantes de las regiones andinas. La vida en Peñico estaba integrada a las actividades religiosas utilizando tecnologías similares a las de Caral para las manifestaciones del culto con fogones en diferentes sitios públicos y privados mejoradas en función de la actividad constructiva, siempre en armonía con su entorno natural.
Un acercamiento al paisaje permite mirar las sombras de los techos en los espacios cerrados e imaginar los lugares más íntimos para los ritos con hogueras donde brillaba la llama sagrada que ilumina la ceremonia por tiempos ilusorios propios de la actividad. Sin embargo, la mayoría de las celebraciones ocurrían en espacios abiertos en los edificios con plazas circulares o rectangulares relativamente amplias al descubierto que daban la oportunidad de realizar ceremonias con participación del público local y residentes de otras poblaciones que llegaban para las festividades. La necesaria existencia de espacios cerrados podría mostrar la vida de lo que ocurría en las viviendas como: actos ceremoniales privados, rutinarios de dormir o juntarse para comer con grupos familiares.
Las ceremonias colectivas con actuaciones en las plazas públicas acompañadas de actores musicales, la utilización de instrumentos como las flautas, cornetas y los pututus permiten inferir que existía una cultura de un sincretismo religioso que combinaba la existencia de ritos a los astros, el sol, la luna y la presencia de sistemas astronómicos y climatológicos del tiempo. Sin embargo, no se encuentran evidencias de relaciones con la muerte como terminación del ciclo vital. Pese a que la existencia de los ancestros es reconocida en la cosmología Caralina y de Peñico. En los trabajos de arqueología y de antropología no se han encontrado vestigios de la disposición de los cadáveres en la población. En el trasfondo histórico de la humanidad existe alrededor de la muerte un ceremonial peculiar. Los cadáveres en la mayoría de las comunidades y sociedades de la antigüedad han tenido un papel muy importante como en las civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, Grecia antigua, India y China. De acuerdo con las manifestaciones culturales las civilizaciones enterraban los cadáveres en cementerios apartados de las comunidades, los ubicaban en sitios especiales en las alturas para alimento de las aves, o en sarcófagos. Los sometían a la momificación y cremación, siempre con una concepción sobrenatural del ser humano.
II
Visita a Peñico “La ciudad de la Integración Social”
La salida a Peñico se dio una mañana fresca con un sol saliente debilitado por unas nubes sombrías que facilitan el viaje de 15 minutos por una carretera destapada ligeramente ascendente del valle hacia a una geografía más elevada de 600 metros sobre el nivel del mar por la ribera izquierda del río supe. El lugar arqueológico fue abierto al público en julio del año 2025 y lleva ocho años de investigaciones arqueológicas y antropológicas. Tiene un camino de llegada con carteles con imágenes alusivas al lugar y un “Centro de Interpretación” atractivo con exposiciones breves, claras sugestivas y actualizadas sobre el papel de Peñico como ciudad de la Integración social.
Al llegar a la taquilla nos informan que la entrada es gratis, no hay cobro al ingreso porque falta cumplir con algunos requisitos ante el Ministerio de Cultura. Nos atiende de llegada una arqueóloga de la ciudad de Trujillo que comenta que está trabajando en el lugar por una convocatoria en la cual fue elegida. Sugiere comunicarnos con el arqueólogo encargado, segundo al mando del lugar el profesor Santiago Andia. Este centro es liderado por la Dra. Shady quien ha promovido las zonas arqueológicas de: Caral, Peñico, Áspero, y Vichama.
Antes de visitar el terreno en donde se encuentran las construcciones Santiago nos invita a visitar el Centro de Interpretación para salir después a recorrer el área en donde se continúan realizando las excavaciones e investigaciones. La integración se manifiesta en la adaptación a un sistema social urbano con una acomodación a las características naturales del sitio para la vida en familias que se someten a nuevas condiciones de trabajo, instituciones sociales de estratificación social por grupos dedicados a las actividades religiosas, algunos a los roles administrativos, y un grupo mayor responsable de actividades agrícolas que garantizan la seguridad alimentaria. Como centro de atracción cultural y de intercambio comercial con las otras comunidades atrae migrantes de comunidades vecinas que se incorporan a la cultura emergente con frecuentes actividades públicas de intercambio comercial y de celebraciones religiosas.
Peñico es una ciudad con un centro urbano con elementos constructivos en un periodo corto de desarrollo de varias generaciones poblacionales entre 1800 y 1500 a.C. La materialización de grandes obras de construcción se manifiesta en edificios públicos para fines políticos, económicos y administrativos. Plazas públicas usadas como lugares de convergencia de los grupos que llegan a la ciudad. Conjuntos residenciales con funciones de vivienda y continuación de actividades administrativas, sociales y religiosas.
En el centro urbano construyeron una serie de edificios, con características diferenciadas, en relación con las diversas actividades que realizaron en el asentamiento. A través de la investigación arqueológica se han identificado siete subsectores, con tres tipos de edificios:
“Edificio público mayor de plataformas escalonadas con sucesión de antesalas. Edificio público menor construido sobre plataformas bajas con antesalas delanteras. Edificio público con plaza circular hundida con plataformas y plaza hundida. Edificio público con plaza cuadrangular con espacio central y plataformas frontales dispuestas en U. Edificio residencial de Élite o de funcionarios, sobre plataformas. Complejo Residencial y conjunto de recintos. Taller conjunto de espacios sobre plataformas” (Peñico: p25).
La construcción de edificaciones fue acelerada y significativa durante los primeros 300 años en la parte alta y baja del asentamiento. Las excavaciones en Peñico han identificado hasta ahora 18 estructuras (templos ceremoniales, espacios residenciales, y plazas en diferentes sitios y formas circulares y rectangulares) que muestran el nivel de organización.
III
Centro de Interpretación
En el centro de interpretación se ha realizado un intento de acercarse a una realidad desconocida descifrada a través de la evidencia material encontrada en las edificaciones. La vida en Peñico mostraba una sociedad cambiante y acelerada que utiliza su arquitectura para mostrar la concentración del poder y lograr el manejo de las actividades de la vida diaria: la distribución de la actividades del trabajo agrícola, las actividades en el hogar participativo con otros o entre hogares. No se conoce mucho de la repartición y manejo entre ellos, pero se reconoce la igualdad entre los géneros con una repartición de los roles que tenían que desempeñar. Un movimiento permanente con el uso de los espacios peatonales en función de las actividades sagradas de la quema de ofrendas en los sitios públicos.
La manifestación de arte en alto relieves de gran tamaño de pututus (trompetas de caracoles) en los muros del edificio público mayor indican la importancia de las ceremonias y actividades rituales en la sociedad. Estos actos fueron símbolos de poder y autoridad en la estructura social en la sociedad de Peñico.
Uno de los espacios más significativos fue la plaza cuadrangular, cuyos muros estaban decorados con relieves de pututos (Titanostrombus galeatus), un molusco marino de gran carga simbólica. Esta plaza, probablemente destinada a ceremonias de profundo significado social, presentaba iconografía vinculada al mar —situado a más de 35 km— que servía para reforzar las interacciones mediante lo sagrado. Los pututos, al igual que otros bienes exóticos, funcionaban como símbolos de prestigio, conexión y valor ideológico.(p.92)
Los escenarios públicos tienen características especiales asociadas a una arquitectura orientada a la cultura y la religiosidad: una gran plaza central abierta que cumple la función de especio para el comercio participativo y relacionador donde llegan personas de lugares a intercambiar productos en un sistema de trueque, y salas ceremoniales y fogones encendidos en lo alto de las pirámides. Los actos que se celebraban en el salón de pututos, seguramente, eran concurridos con presencia de autoridades, de público local y visitantes. Imaginar la majestuosa interpretación de los músicos con sus pututos emitiendo sonidos intensos y profundos hace posible exclamar con alegría “ que viva la música”. Las cornetas y pututos sonaban con sabor local para celebrar con ofrendas a sus dioses, en animismo asociado a los elementos naturales, las montañas, los nevados, los astros, el sol , la luna, y las estrellas.
IV
Arquitectura, poder y organización social
Para lograr la capacidad constructiva la estructura social estratificada permitió tener una proporción importante de la población dedicada a la agricultura para producir los alimentos y un grupo de élite que ejercía las funciones de liderazgo, administración, manejo ideológico y la aplicación del conocimiento para la construcción, los saberes sobre la astronomía, y uso de tecnologías del fuego con uso de fogones en las partes altas de las pirámides y sitios específicos en plazas públicas, plataformas y en algunas residencias para la realización de las ofrendas a los dioses.
En relación con los habitantes permanentes de Peñico hay que tratar de aproximarse a un “fenotipo” que se ajuste a las condiciones ambientales, clima, actividades específicas relacionadas con la ocupación como la agricultura, la pesca, y de estatus social. Igual con la población infantil para mostrar algunas actividades posibles juegos, o participación en actividades de ayuda en algunos momentos de la agricultura como: cosecha, transporte, limpieza de los productos y recolección de leña para actividades en el hogar. Participación de la mujer en actividades domésticas, manejo administrativo y también en actividades religiosas como sacerdotisas.
Hay que tener en cuenta que una sociedad que tenía una esperanza de vida corta aproximada en promedio a los 35 años, expuestos al sol que debía determinar un diferencial importante en la coloración de la piel según la ocupación. La estatura esperada de acuerdo con los pocos cadáveres encontrados en las construcciones en cercanías a las pirámides pueden dar indicaciones de la estatura promedio. Para las mujeres de 1.50 m y los hombres de 1.60m. Los rasgos marcados por los estilos de vida condicionan las expresiones faciales que definen las poblaciones: caras redondas o alargadas, detalles de los ojos y orejas, piernas cortas o largas, y otros rasgos especiales que definen diferenciales entre hombres y mujeres.
Los hallazgos en función de la ropa y adornos que usaban: las túnicas de algodón en colores, pintura para la piel y el uso de animales como guacamayos y mono ardilla, permiten aproximarse a unos fenotipos ideales para escenificar a una sociedad del pasado como Caral y Peñico. Un ejercicio complejo pero importante, la “interpretación” arqueológica y antropológica basada en los hallazgos.
La pesca marina en las playas de la costa asociada a los periodos estacionales era una actividad participativa con otros grupos para recoger los peces, limpiarlos, y someterlos a procesos conocidos por el tiempo histórico de salarlos y secarlos al sol para utilizarlos como parte en la alimentación. Los hallazgos demuestran la presencia de recolección de almejas, choritos , choro zapato, caracoles de mar, y otras especies. La distancia a la costa desde Peñico es de unos 35 kilómetros que podrían reportar unas caminatas de tres a cuatro horas.
La distribución social del trabajo determinaba la presencia de un amplio estrato poblacional dedicado a la agricultura en los extensos valles a las orillas del río Supe. Un manejo adecuado del agua por sistemas de canalización para el riego de los productos de siembra como el algodón a través de semillas que tenían una germinación de tipos de colores: blanco, verde y azul. Otros productos como el frijol, palto, guayaba, zapallo, batatas, camote, olivillo, y calabaza se recolectaban con participación de hombres, mujeres y niños.
El proceso ancestral de utilidad del algodón para producir “telas” en la elaboración de túnicas con un colorido llamativo utilizados en las ceremonias realizadas y mantas de cubrir los cuerpos en las estaciones frías en épocas de invierno y colocar sobre los pisos para dormir.
Una actividad esencial es el manejo del agua en una sociedad precerámica, para el uso domiciliario y la agricultura a través de la canalización del agua del río y llevarla lo más próximo a las viviendas, hacer uso de algunos elementos para depositarla como el mate de calabaza (lagenaria sinceraría) producto de origen vegetal muy resistente y lavable. En la naturaleza se encuentra en diversas formas como planta rastrera o árbol. Así mismo lo usaron para hacer cubiertos como cucharas, recipientes, utensilios y peines para el cabello. El mate es una planta vegetal muy resistente que permite un uso amplio en las actividades caseras en las sociedades precerámicas de los Andes.
El arte se refleja en la arquitectura de los edificios y los diseños: escaleras, muros, terrazas, plataformas y recintos circulares. El manejo del canto rodado, la piedra modelada, las mezclas de tierra, con otros elementos de la naturaleza para garantizar la fortaleza en los pisos y en las paredes. Hay arte en las decoraciones en las paredes como el alto relieve de pututos en el salón cuadrangular, en las recovecos y en los nichos relacionados con sus funciones como los altares de fuego que combinaban el aire con el calor y producían hogueras que permanecían encendidas por periodos prolongados. El conjunto del diseño urbanístico no ocurre al azar es una comprensión del espacio y la vida de sus habitantes.
La distribución de los espacios, de las áreas y los volúmenes requieren una formación en saberes como la aritmética, la geometría, comportamiento de materiales para la construcción, sus dimensiones para cimentar las construcciones y garantizar su fortaleza. El diseño y construcción de los pisos, las escaleras y los muros, las realizaban personas que sabían cómo hacerlo verdaderos artesanos de la construcción . La dimensión y las relaciones de las losas, y su diseño en círculos de áreas perfectas requieren un conocimiento de la trigonometría, las áreas cuadradas, rectangulares y espacios de múltiples dimensiones.
El comportamiento del tiempo y los astros con observatorio astronómico construido para calcular el movimiento diario del sol al amanecer y al anochecer en función de las variaciones estacionales y por supuesto los movimientos de la luna en sus fases eran conocidos y además utilizados en las prácticas de la vida cotidiana. Era un observatorio permanente construido en el suelo en una figura circular en la cual se habían enterrado dos litos (rocas volcánicas) orientados de manera estratégica para conocer los solsticio de invierno y verano asociados a los acontecimientos de la vida diaria, y de actividades religiosas o ceremoniales programadas.
El grupo élite, no solo dirigía el comportamiento público y las actividades productivas, incluyendo el comercio y el intercambio, sino que además era depositario del conocimiento en ciencia y tecnología antigua, así́ como de los aspectos simbólicos fundamentales para el funcionamiento de la sociedad. Su poder no era únicamente administrativo, sino también ideológico: conducían ceremonias, gestionaban actividades rituales de acuerdo a un calendario anual; administraban y regulaban la circulación de los bienes de prestigio. (p.88)
Epilogo
Hacia finales del 600 a.c la sociedad de Peñico comienza a reducirse hasta su desaparición poblacional en la cuenca del río Supe posiblemente como resultado de las variaciones climáticas que afectaron el ambiente geográfico, terremotos, inundaciones, sequias, que forzaron una posible migración colectiva hacia otros ambientes en la sierra de los Andes, e integración cultural aceptada por otras comunidades que venían creciendo en las regiones de la amazonia identificadas con la cultura Chavín. Son hipótesis para explicar su proceso de reducción cultural y el impacto creciente de otras culturas regionales que existieron en el proceso de intercambio sociocultural.
Los trabajos de arqueología y antropología en unión con otra rama del conocimiento científico como la sociología son procesos de investigación rigurosos que tienen impactos grandes en la formación de capital humano y un efecto directo en las comunidades que viven en las áreas de interés arqueológico. Los proyectos impactan la vida de muchas familias que viven y trabajan en las obras como ayudantes para el logro final de crear ambientes que jalonen el turismo local, regional e internacional. Perú es un país que tiene un trasfondo preincaico con muchas áreas que todavía están por abrirse a la comunidad científica. Machu Pichu y su área de influencia con la ciudad de Cuzco y sus valles históricos muestran la cultura Inca con todos los acontecimientos del siglo XIV a XVI es una joya turística que atrae mucha gente. En el futuro cercano el conocimiento preincaico de Caral la tercera civilización que existió sobre la tierra 5.000 a.C de un grupo importante de pueblos unidos por su ideología de paz y de bienestar para la población serán cada vez más visitados. El esfuerzo de los investigadores actuales de ampliar el conocimiento del área es un propósito con éxito garantizado.
Es importante que las autoridades gubernamentales consideren como propósito de desarrollo la existencia de estas zonas arqueológicas de conocimiento más reciente y de gran impacto a nivel mundial para que lleguen con infraestructura apropiada como las vías de acceso y facilidades turísticas como la disponibilidad hotelera regional.
(1) Referencia Bibliográfica
Shady Solís, Ruth. Equipo de investigación en Peñico: Ruth Shady, Marcos Machacuay y Mauro Ordoñez. Peñico: Ciudad de la Integración social. Ministerio de Cultura, Lima, Perú. Reimpresión 2025 pp. 1-118.
Con la colaboración de : Ingrid Salamanca Criado
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