Ana Isabel Giraldo
A mí me encanta estar con la gente. Me gustan los abrazos, las risas y las charlas intrascendentes. También cantar con los amigos y hacer cosas que no tienen mayor utilidad, más allá de dar y recibir felicidad.
Hace unos días escuché la noticia que uno de los creadores de la Inteligencia Artificial (IA) había renunciado a su empresa sentenciando: "Las personas que están construyendo IA creen sinceramente que ésta podría matarnos a todos para finales de la década”. Yo no sé qué puede hacer en el futuro la IA con la humanidad; lo que sí tengo muy claro es lo que podemos hacer los humanos por nosotros mismos, cuidarnos los unos a los otros.
La vida humana ocurre, sobre todo, entre humanos; no podemos olvidarlo. Necesitamos mirarnos a los ojos, abrazarnos, escucharnos, reírnos de las mismas tonterías y acompañarnos en nuestras pequeñas derrotas y grandes alegrías. Quizá, en tiempos de la IA, la verdadera inteligencia consista en algo mucho más sencillo: saber que nos necesitamos y elegir, cada día, estar ahí.

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