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lunes, 17 de septiembre de 2018

El látigo del místico


              María Victoria Zapata
  

    Cayo Suetonio Paulino, gobernador de Britania, al mando de una legión que tuvo los mejores guerreros en África y Asia recibió la siniestra misión de acabar con el último reducto de los druidas, sacerdotes, científicos y magos.
   Los romanos prepararon sus armas. Los celtas al igual que los espartanos eran preparados desde niños para la guerra, contaban con las mejores espadas y sus muy eficaces carrozas, entrenaron sin descanso, recibieron instrucción minuciosa sobre los peligros, el reconocimiento de olores, pócimas alucinantes y en especial a no escuchar a los bardos, poetas que acompañados de liras declamaban versos que hechizaban, como el canto de las sirenas.

El trompo bailó en la playa




Jorge Enrique Villegas M.
  
       Fue notorio el cambio que dio Juanjo luego de haber perdido a la abuela. No volvió a las fiestas del colegio ni a las de la familia. Blanca lo disculpaba: “tiene un poco de fiebre”, “le duele la cabeza”, “mañana madruga”.
Nadie quedaba satisfecho con las explicaciones.
—Cada día está peor. Llévalo al médico–advirtió Antonio.
—Mejor vamos donde un psicólogo o un terapeuta–comentó Blanca.

    Antonio cumpliría la promesa hecha a la familia de ir a la playa en vacaciones.
—¿La abuela va?–preguntó Juanjo.
—Es la primera.
Desde ese momento Juanjo contó los días. Cuando Ena terminó la escuela, a él le quedaban dos días de clases y Antonio ya los disfrutaba.

Arquetipos







Si "el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de rosa está la rosa
Y el Nilo corre en la palabra Nilo"

Si el mar está encerrado en una sílaba
Y la tarde resplandece en la palabra tarde

Cuando oigas mi nombre inundaré tu vida
en los extramuros de la noche
Me asomaré a tu recuerdo
Triste y alegre, fugaz y permanente
Solo con mi nombre
Viviré por siempre en tu memoria

Yolanda Delgado


Somos protagonistas de pecado



«Aquel de ustedes que esté libre de pecado,
que tire la primera piedra» (Juan 8: 7).
 




Amparo Quintero D


Laura Restrepo narra en nueve cuentos la complejidad del ser humano. Los compila bajo el título “Pecado” (Editorial Penguin Random House. Bogotá, 2017. 294 págs.) para mostrar algunas de las grandes y profundas contradicciones de nuestro yo más íntimo. El concepto “pecado” nos remite, a quienes hemos sido formados bajo los preceptos religiosos, a sentimientos asociados con culpa y castigo. Sin embargo, la lectura generó en mí un sentimiento de compasión por algunos personajes. Queda por fuera la lástima dando paso a una exigencia humanista de “ponerse en los zapatos del otro”, contextualizando y reconociéndonos como sujetos potenciales de pecado, en mayor o menor medida. La cotidianidad nos brinda muchos ejemplos: infidelidades, amores secretos, complicidad de madres permisivas, deslealtad de una persona que incumple sus compromisos y deja que los asuma el amigo codeudor o la prepotencia de quienes desde lo alto de la columna del ego tratan con desprecio a las demás personas.

Peccata mundi, tres




Ensayo mínimo


José Iván Pérez

El conjunto de nueve cuentos contenidos en el libro ‘Pecado’, de la escritora colombiana Laura Restrepo parece tener un hilo conductor, a modo de leitmotiv, cuya base de inspiración  tiene que ver con ‘El jardín de las delicias’; tríptico pictórico de Jheronimus van Aken, o simplemente Joen (en España El Bosco), centrado en sus exacerbadas alusiones a tres temas en específico: Paraíso, Tierra, Infierno, cada uno escrito con mayúscula y expresado en los más vívidos colores de su paleta de artista flamenco del renacentismo.

Eltiempo de los homo sapiens


El tiempo de los Homo Sapiens
Los cromosomas y los genes al nacer
Se retorcían danzantes, cual gusanos, en busca de la vida.
Ochenta años después
Los gusanos y microbios danzaban en las carnes
El ritmo inexorable celular de la muerte y comían
Entre los rítmicos ritos
Solo se dibujaba un gran interrogante.
Nadie lloraba ni reía!

Humberto Rey


Adiós al trabajo




Es hora ya
De soltar el yugo
que a la tierra me amarra
me llegó el turno, de girar de nuevo,
de amar con prisa
cumplí mi tarea
persiguiendo sueños, alcanzando metas.

Ahora que suelto 30 años de carreras,
reaparece la alegría, la magia y el ocio,
es tiempo de volar y romper cadenas,
de permitirme locuras
porque es hora nueva.

Soñaré despierta
Conversaré con la luna,
Hasta que amanezca.

Adiós al trabajo,
Soy mujer nueva
Me pondré aretes
Pintaré mis labios,
desataré nudos
bajaré estrellas.

He vuelto a la vida
y me entrego a ella
complaceré mis caprichos
me siento bella.

Quiero bailar y escribir poemas,
participar en cursos
tomar más vino
y estrenar nuevas prendas,
viajar por el mundo
disfrutar la vida,
y bañarme con ella.

Me llegó el turno
Soy mujer nueva.

Clemencia Inés Gómez

Descubriendo a Emily Dickinson


Rosa Nieto


     Aquella tarde de febrero cuando leí por primera vez a la poeta norteamericana Emily Dickinson mi vida no volvió a ser igual. ¿Dónde estaba la magia para que, palabras susurradas a mi oído de manera tan sencilla continuaran resonando en mi mente como aleteo lejano de un ave?  Palabras que albergaban dentro de ellas otras palabras…continué leyendo, no podía parar, me sentí atrapada. Quería devorarla.

Me detuve largamente ante la lectura de cada poema, recurrí al diccionario, desmenucé cada palabra. Encontré sus profundas inquietudes sobre el misterio de la vida; el éxtasis de la muerte, algo que siempre la inquietó al haber perdido seres queridos desde muy joven; la inmortalidad, el amor, el dolor y la felicidad. Sus palabras encarnan la experiencia femenina de una realidad que trasciende la vida de una mujer reducida a una habitación que escribe y lee a mediados del siglo XIX.   

viernes, 14 de septiembre de 2018

Alberto y Juan



Fernando Bermúdez

       Alberto y Juan estaban felices. Hacia ocho meses habían iniciado su proyecto de vida. Alberto ejercía desde hace once meses como enfermero de planta en el hospital clínico San Carlos de Madrid, y le renovaron contrato por tres años en una categoría superior, con un mejor salario. Juan después de terminar su curso de auxiliar de vuelo había sido convocado para las evaluaciones preliminares en EasyJet, una aerolínea de bajo costo.
        Localizaron un piso en cercanías de Príncipe Pío, del que se enamoraron por lo acogedor, por su vista al Palacio Real, a la colina del templo de Debod, por tener el metro y un supermercado a cuadra y media. Fue tanto el entusiasmo por el sitio y su entorno, que se propusieron ahorrar para adquirirlo.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Grietas de tiempo


 Rosa Nieto 






Jugando a ser Alice Munro

    Conocí a Milena en 1975 en la universidad de San Buenaventura, fui su profesor de cálculo. Esperaba la llegada del miércoles, nueve de la mañana, para verla y retomar nuestro silencioso diálogo de miradas. Sus profundos ojos almendrados me seguían atentos y yo luchaba por concentrarme. Antes de terminar el primer semestre ya nos habíamos besado.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Hablan los silencios









¿Solo conoces las palabras?
¿no te habla la luna en su silencio?
¿No te habla la arena y el camino?
¿las piedras, la noche no te hablan?

¿No descifras los silencios de los ojos?
¿y las manos? ¿no te hablan las manos?
¿No alcanzas a escuchar
la palabra que tiembla entre los labios ?
Debes de saber
que las palabras pueden engañarte
pero los silencios
¡NUNCA!

Yolanda Delgado


Último minuto


Adriana Yepes

En ese instante, Javier recordó lo bien que le iba cuando trabajaba en el casino en la mesa de Black Jack. Sabía con precisión las reglas y de manera oculta, las trampas. Confiaba en lo aprendido, esperaba estar del otro lado para alcanzar a ganar la cifra que necesitaba, sabía que era cuestión de un par de horas para lograrlo, era poco  y mucho a la vez. Disponía de 24 horas para entregar el dinero,  le habían definido con precisión  los límites, conocía las reglas del  juego y sabía que las  cumplirían: “o lo traés, o no volvés a ver a Rosita, vos sabés “. Una y otra vez esta frase le daba giros en su cabeza como si en cada vuelta pudiera encontrar una solución a su preocupación.

viernes, 6 de julio de 2018

Hernán Arrieta 
Fortaleza

No hay momento perdido en el mundo
todo es triunfo aun con tristeza
fortaleza mientras estemos vivos
aunque llevemos una cruz a cuestas

Fortaleza y confianza en la vida
es el triunfo que hay en la mente
caminamos los largos senderos
mas nunca pensando en la muerte

El cuerpo con muchas heridas
por razones que no conocemos
si uno se enferma un día
por la vida siempre lucharemos

La existencia es misterio divino
que nosotros no lo entendemos
el dolor no se ve, lo sentimos
lo miramos como un enemigo

Debe ser FORTALEZA tu escudo de hoy
la lucha, por tu bienestar
fe en ti, fe en la ciencia y Dios
para que alcances la felicidad.



martes, 26 de junio de 2018

Frida en mí





Frida Kahlo me confronta.
La miro y me miro.
Su infancia diluida en sueños,
la mía, cierta de amor materno.
Su dolor, intenso dolor,
mi alegría, exenta de angustia.
Su fortaleza como escudo,
mi debilidad placentera.
Sus retos históricos, protagonista,
mi anonimato me salvaguarda.
Ella, la diosa mexicana,
Yo, la súbdita de la vida.
Ella, se escuda tras la máscara,
yo me escudo tras la mía.
Ambas con miedos ancestrales
nos volvemos hermanas.
Ella, la amante apasionada,
yo, la amante que no arriesga.
Ella, la que pinta su dolor al mundo,
yo, la que pinto mi vida en solitario.
Ella es memoria.
Yo soy olvido.

Atalanta del Mar



La necesidad de idolatrar


“La poesía es mi religión”
 Alejandro Gaviria, Ministro de Salud actual


                                                    Luz María Gómez

       La reciente visita que realizó el papa Francisco a nuestro país, movilizó en mí un tema que siempre me ha acompañado: la necesidad de creer en un ser superior. Fueron conmovedoras las imágenes de las multitudes que siguieron al papa. Buscaron su cercanía para  tocarlo y a la vez para ser tocados y bendecidos por él; buscaron su cercanía para sentir así una luz de esperanza que cambie sus vidas y la del país. El papa, ser especial, que representa a Dios en la tierra, paralizó al país por cinco días.  Admito que es especial por la capacidad de llegar a todos los estratos, creyentes y no creyentes y ante todo por la valentía con que ha venido rompiendo esquemas de poder dentro de la Iglesia; aunque similar conmoción hubiera generado   un papa tradicional.

miércoles, 20 de junio de 2018

Fisuras en el cielo





                                 Jorge Enrique Villegas 

 –Sírvame una cerveza de barril.
El camarero lo observó y descubrió que llevaba la ceja izquierda partida y con agua sangre.
–Perdone ¿qué le pasó?
–Nada.
–La ceja…
–Anoche quisieron atracarme...
Dio tres tragos, saboreó la espuma y se quedó mirando las burbujas.

martes, 5 de junio de 2018

Dime tu poesía


  Luz María Gómez Ospina 
Dime tú poesía
¿Cómo logras ser tan bella
tan profunda y distante?

Dime
¿Cómo atrapas lectores
a pesar de tu misterio?

Desde su majestuoso trono
 respondió la poesía:
Persigo incansable las palabras
Las atrapo, las acaricio
 Les renuevo sus ropajes
y así hermosas lucen flores y encajes

 Vestidas bellamente danzan con sus acordes
Se acercan o alejan con altivez unas de otras
  y ya organizadas emiten al unísono
su grandiosa melodía

Pero tú, poesía ¡eres más que música!
Sí, voy más allá de la música
Giro en torno a las palabras
 Las empodero e imágenes fulgentes brotan
 Fundo con la realidad una compleja relación
 ¡Múltiples significaciones surgen!

 Acérquense a mí y a mis hijas los poemas
sin prevención
Dialoguen, pregunten
Sepan que nuestros pensamientos
 son profundos y filosóficos

 Algunos al intentar conocernos se desaniman
Otros nos lanzan a míseros espacios
donde el abandono nos carcome

 Descubran, descifren nuestro universo

Encuentren los diversos ropajes de mis palabras
 Su música
 las imágenes que subyacen
Vibren con nuestro sentimiento
Sabrán que el sentir expresado, no es solo mío
Es universal
                                     y ahí está ¡Mi más grandioso secreto!                                                                                   
                                         
                         

La soledad de Emily Dickinson


  Esta reseña es para ser leída en voz baja porque el temor
 inicial de escribir después de tanto tiempo de no tener una
hoja en blanco ente mí y expresar mi pensamiento me llena
 de angustia y crece luego de escuchar verdaderas obras
poéticas en prosa, unos escritos que dicen mucho de las
capacidades, de quienes lo presentaron.
                                               Carmen Rosa Ortiz

Emily Dickinson, poeta estadounidense, nace en Amherst, Masachussetts el 10 de diciembre de 1.830 y muere el 15 de mayo de 1.886. Está colocada en el panteón que comparte con los grandes poetas de su país Edgar Allan Poe, Ralph Waldo Emerson y Walt Whitman.
   En algunos aspectos, se puede decir, que era una mujer con una mentalidad avanzada para la época. Nacida en un mundo rural, de familia y época dominada por los ideales protestantes, tuvo la posibilidad de estudiar y compartir con jóvenes de su edad a quienes  atraía con sus relatos y maneras de contar.

No le cuentes que eres mi amante



                                               Atalanta del Mar



No le cuentes que eres mi amante, no le cuentes. No seas tú quien rompa su mundo de ensueño. Ella me recuerda que contigo también lo disfruté al conocerte.
A ese mundo vuelvo cuando estoy con ella. Bailo, río, canto. ¡Qué ligero y espontáneo me siento! Corremos por la playa, competimos con el viento, atrapamos olas y extenuados reposamos descifrando el lenguaje de las nubes. Ella juega con cangrejos y la contemplo. Así juega conmigo pero no lo sabe. Aún no es consciente de su poder. La dejo hacer, la dejo ser.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Eco de tu voz

Hernán Arrieta



Escucho en silencio tu voz
que penetra en mi alma entristecida
me dice  adiós
eternamente  adiós

Me susurra  al oido 
que me quieres
que sabes que te quiero
y me  anuncia tristemente
el adiós de tu  partida

Es un amor 
que se  acaba con amor
el destino marcó los caminos
dejando dolor en tu  vida y en la mía

La mirada que recojo  de tus  ojos
refleja el cansancio de tu alma
la alegría se pierde
ya no hay  nada entre los dos.


martes, 29 de mayo de 2018

Emily Dickinson

                                        Humberto Rey



La poeta sometida a un calvinismo pueblerino aparece en sus poemas como una librepensadora. Irrumpe  en el esquema poético inglés y norteamericano  como una innovadora que con las palabras y metáforas rompe normas literarias establecidas para la  lírica y las metáforas.

Al igual que le sucedió a Vincent  Van Gogh, el genio pintor de las pinceladas, que solo logró vender un cuadro entre todas sus  pinturas, a Emily Dickinson le publicaron un puñado de  poemas antes de su muerte. Todos en pequeñas publicaciones locales.

Debía entrar a la eternidad,  que cuestionó y la  atormentó, para que la fama y el reconocimiento se dieran hasta llegar a ser considerada como uno de los pilares de la poesía moderna en lengua inglesa y quizás la poeta número uno de la literatura americana.

Su desdibujada vida siempre dependiente de los aconteceres y viajes de su familia, sus amores al estilo de Kafka, sometidos a un régimen epistolar, no hacían predecir triunfos futuros.

martes, 22 de mayo de 2018

Cantos para apartar la soledad





Clemencia Gómez


      Emily Dickinson poeta estadounidense del siglo XIX, apasionada, sigilosa menuda y ágil, se movió entre lo cotidiano, auscultando la universalidad de lo doméstico. Alcanzó la plenitud poética en el silencio, el aislamiento y el encierro. La habitación fue el lugar por ella escogido para la inspiración, expresando de manera irónica, crítica y reflexiva, su visión del amor, la trascendencia y la muerte.

“Era yo la más leve de la Casa Me quedé con el Cuarto más pequeño Por la noche, mi Lámpara, el Libro–Y un Geranio” …

La vida es un gran color



Jorge Enrique Villegas 


    Ella salía del supermercado luego de comprar un bocadillo. Observó cómo rodaban las naranjas hasta la carretera y vio que venía un auto azul. Escuchó el sonido de las naranjas al ser aplastadas. La cara y la ropa le quedaron salpicadas. Sacó del bolso un pañuelo, se limpió la cara y decidió regresar a casa para cambiarse la blusa.

Los gemelos iban para la escuela jugando con los bates nuevos. Miraron cómo se fragmentaba el parabrisas trasero del auto Impala que pasaba por la vía. Observaron las naranjas reventadas y el rostro sorprendido de la maestra. Corrieron para ayudarla. También lo hizo uno de los empleados al notar que la canasta en la que exhibían las naranjas había caído.
–Maestra Luciana–dijo uno de los gemelos.
–Señora, lo lamentamos–expresó el empleado.
–Gracias, gracias–repitió–por favor–mirando a los gemelos–¿me llevan estas carpetas y esta bolsa hasta la escuela? Vuelvo a casa.

–Ella tiene porte–expresó Catcher.
–¿Qué quieres decir?
–Que es bonita, viste bien y la forma que tiene de caminar… Me gusta.
–También me gusta–afirmó Pitcher–qué tal que le pidiera un beso y me lo diera. Sería lo máximo–ambos rieron.

Reflexiones sobre Emily Dickinson



 Adolfo León Hormaza





Poema para Emily
Del otro lado de la noche
la espera su nombre,
su subrepticio anhelo de vivir,
¡del otro lado de la noche!
Algo llora en el aire
los sonidos diseñan el alba.
Ella piensa en la eternidad.
     Alejandra Pizarnik



                 Enfrentar la lectura de una poeta de la altura de Emily Dickinson no es labor fácil, pero al abordarla encontramos en su lectura, una poeta que amó profundamente el quehacer poético. Su amplia producción nos habla de su dedicación y sin igual comprensión del género y de los diferentes temas que en su trabajo literario abordó.
Que fue rebelde en su forma de escribir…sí, lo fue, colocaba mayúsculas en cualquier sitio del poema, guiones  y otras libertades de escritora con un estilo propio y único.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Quizás...



                                   
                                       Las palabras
                                   el silencio
                                   las risas
                                   las miradas
                                   el tiempo
                                   la distancia
           todo entre nosotros es un  muro

                               Algún  día  nos encontraremos
        en  un  recodo de la vida
        Quizás  no pase nada
        pero podría  haber  una explosión
        de palabras de reclamos
        de besos y de lágrimas
   Yolanda Delgado